HOLA, SOY CRISTINA
Detrás de cada jabón y cada producto hay un proceso artesanal, ingredientes naturales y mucho cariño.
Aquí te cuento cómo nació todo.


Todo empezó en casa
Soy Cristina, la persona que está detrás de Cristina Pons Sabons Artesans. Y aunque hoy esto es mi trabajo, todo empezó en casa, de una forma muy sencilla: queriendo cuidar un poco más de lo que me rodea. Empecé haciendo jabón con el aceite usado de mi cocina. Era mi manera de reducir residuos, de aprovechar lo que ya tenía, de hacer las cosas de otra forma. Sin buscar nada más. Pero poco a poco, ese pequeño gesto fue creciendo.
Cuando empecé a hacer jabón para la piel, noté el cambio enseguida. Mi piel estaba más suave, más nutrida…más viva. Y ahí algo hizo “clic”. Después llegaron los champús sólidos, y para mí fue un descubrimiento. Más duraderos, sin envases, más prácticos… y mucho más coherentes con lo que yo buscaba.
En ese momento mis hijos eran pequeños, y en casa consumíamos muchos productos de higiene. Recuerdo el primer champú sólido que hice para ellos, duró 2 semanas, eso para mi era una maravilla.
Siempre he creado desde lo real. Primero probaba yo, después mi familia. Y así, poco a poco, fui formulando pensando en cada necesidad, en cada piel, en cada momento. Porque no todas somos iguales. Y nuestra piel tampoco.
Vivir en Menorca también ha marcado profundamente este camino. Aquí aprendí a mirar alrededor, a valorar lo que tengo cerca. Empecé recolectando plantas, después cultivándolas yo misma, respetando sus tiempos, su ritmo y su esencia. Sin prisas. Lo que empezó como un hobby fue creciendo sin darme cuenta. Yo solo quería cuidar de los míos. Hasta que la vida me empujó a dar el paso. Después de años trabajando en el sector de la limpieza, una situación laboral me hizo replantearlo todo. Y con el apoyo de mi familia, decidí apostar por esto. Hoy sigo aprendiendo cada día. Y sigo creando igual que al principio: desde la calma, el respeto y el cariño.
Así entiendo la cosmética
Cristina Pons Sabons Artesans nace desde una forma de entender la vida. Creemos en una cosmética sencilla, honesta y consciente. En volver a lo esencial. Formulamos con ingredientes naturales, priorizando materias primas ecológicas y de proximidad siempre que es posible. Trabajamos con lo que nos ofrece nuestro entorno, respetando la tierra y sus ciclos.
Cada producto está hecho a mano, en pequeños lotes, sin prisas. Porque creemos que las cosas bien hechas necesitan su tiempo. Pensamos especialmente en pieles sensibles, en personas que buscan algo suave, respetuoso y que realmente funcione sin agredir la piel.
Nuestra filosofía es clara: menos, pero mejor. No necesitas llenar tu baño de productos, sino encontrar aquellos que realmente te cuidan. Por eso apostamos por fórmulas simples, eficaces y equilibradas. Sin ingredientes innecesarios.
Trabajamos con ingredientes de origen vegetal y también de origen animal, siempre seleccionados con criterio y respeto. Y hay algo que para mí es esencial: el trato cercano. Si alguna vez has venido a verme a un mercado, ya lo sabes.Me gusta escuchar, entender lo que necesitas y recomendarte desde la honestidad. Aunque eso a veces signifique decirte que no tengo lo que necesitas y recomendarte otros productos.

También creemos en un consumo más consciente:
Reduciendo al
máximo los envases
Apostando por
formatos sólidos
Reutilizando siempre
que es posible

Menorca
Menorca no es solo el lugar donde vivo. Es parte de todo esto. Vivir en una isla te hace más consciente. Aquí todo se ve más claro: lo que consumes, lo que tiras, el impacto que dejas.
Todo vuelve al mar.
Esta isla, tranquila y salvaje a la vez, me ha enseñado a bajar el ritmo. A respetar los tiempos. A hacer las cosas
con sentido.
Esa forma de vivir está en cada producto.
En las plantas que cultivo.
En cómo formulo.
En cómo trabajo.
Y en cómo quiero que te sientas cuando usas algo hecho por mí.